Se la regalamos a mi madre no recuerdo si en su cumpleaños , o en el día de las madres, en un intento de aliviar la pérdida de " El toto " un perrito que recogimos de la calle , maravilloso, agradecido , cariñoso como nadie . El toto era muy viejecito , enfermó mas que por la edad , por los años que estuvo en la calle , a la deriva , sin comida , pasando frío y hambre , hasta que llegó a casa . Cuando el se fué , mi madre estaba muy triste , por eso llegó Pepiña.
Pobrecita gatita estaba muy asustada , acababan de separarla de su mamá . Esa primera noche durmió en la cabeza de mi madre jejej si si como lo lees , la pobre fué lo mas parecido que encontró al calor materno.
Sabes como un gato pasa una y otra vez restregandose contra ti, los que tienen gatos saben de lo que hablo.
Se pone a ronronear, cierra los ojos , se tumba y se deja acariciar se mueve y se enreda con las sábanas .
Y , como después se pega a ti ronroneando hasta que se duerme .
Y, entonces tu le miras , y sabes que ése gato está más cerca de la felicidad de lo que tu lo estarás nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario